lunes, 31 de diciembre de 2012

Para huir

La distancia sólo era la respuesta. Nunca esperes una respuesta viva cuando estés encerrado.
Cuando elijes cerrar esa puerta, la cual estuvo abierta, se aleja todo tipo de fotón. Si llueve
todo se humedece y para secar es horrible si hay un diluvio mental. Las telas comienzan a
enmohecerse, las pinturas se hechan a perder, las paredes se crakelan y se llevarán tu suspiros.
Todo ésto encarecido de compañía, la cual no se necesita, aunque el ser humano piensa que sí.
El chico que se quedó en la selva era un desdichado, se creo un amigo de materia "Wilson"  No era suficiente.
Se necesita respirar, hablar, abrazar... tocar...

Y es que cómo teniendo tantas millones de millones de células vivas a nuestro alrededor parece tan difícil encontrar una, una que cumpla con nuestros estrictos estándares de reglas aptas para poder llamar: amigo, o hermano, novio... Somos tan estrictos cómo si nosotros no tuviéramos errores. Como  si fuéramos perfectos, porque NO LO SOMOS. Si lo fuéramos seríamos unos robots, y entonces nos guiaría la idea de la materialización. Una que nos haga pensar perfecto y sin sentimientos. No queremos eso, porque ´somos tan frágiles, y todo nos hiere. No somos fuertes, si lo fuésemos seríamos unos robots. Sentimos miedo, náuseas, celos... Aunque tal vez esas cosas también sean estándares de la sociedad y que impone y clasifica como bueno y malo. Nos lo hemos tragado todo, completo y con la promesa de que si lo hiciéremos seremos: "normales" ... Así es, es lo que nos separa de los locos encarroñados por destapar coladeras apestosas e idealistas, locos por desafiar tales normas, estrictas normas.. por eso son linchados por los normales. Los que siguen la moda y los que unen mentes para ser uno, o sea ser geniales, estar en onda... no?
La paciencia se agota, decidir es crucial en éste asunto de elección si perteneces estas salvado, si no te hundes en esas bordas llenas de esperanzas pútridas.
No es posible elegir entre esas dos. Sólo queda alejarse. La distancia a veces es la respuesta. La distancia une probabilidades y abre heridas. No sólo están para herir a veces para reflexionar. Y si continuas con la mentalidad del normal entonces sabrás que todo es superfluo; que así como viene se va. Que está y no está. Indistintamente las sencillas razones por las que hay que cerrar la puerta es para no escuchar algún tipo de decibel. Para alejarte hasta de tí mismo. Para aclarar ideas, para no consumirte del normal, para respetar ideas, para abrir tu mente, para estar contigo mismo, para tranquilizarte, para pensar antes de actuar, para desear, para soñar, para no errar tan pronto, para despojarte de prejuicios, para indagar, para razonar, para no sentir celos, para tratar de entender, para decidir las palabras correctas, para tomarte un respiro, para no estar triste, para huir....